La percepción se volvió realidad
Opinión de
Para quienes conocen a Alfonso Romo, el empresario regiomontano que durante años fue el enlace y recaudador de fondos de Andrés Manuel López Obrador con el sector privado y que lo hizo jefe de la Oficina de la Presidencia, resulta inverosímil que haya estado relacionado con los cárteles de Sinaloa y del Golfo, y que Vector Casa de Bolsa que fundó y es parte de un grupo de empresas de las cuales es presidente honorario, fuera parte de un entramado de lavado de dinero para comprar fentanilo a empresas chinas que se usó para matar a estadounidenses, como sostiene la acusación del Departamento del Tesoro contra esa institución y dos bancos más, que noqueó al gobierno y lo conmocionó.
Nunca entendió López Obrador ni el jefe de su aparato de propaganda Jesús Ramírez Cuevas, que suele hablarle al oído a la presidenta Claudia Sheinbaum en su calidad de coordinador de asesores, la frase de que la percepción es más fuerte que la realidad, que hoy experimentan en toda su magnitud. Sheinbaum le grita a la nación que no hay ninguna prueba ni evidencia de las acusaciones del Departamento del Tesoro y que mientras no se las aporten no reconocerán que hay lavado de dinero, pero nadie la escucha. Vector, CIBanco e Intercam, las instituciones señaladas, tuvieron problemas de financiamiento como consecuencia de las imputaciones en Washington y fueron intervenidas por las autoridades para garantizar la seguridad de ahorradores y acreedores.
La percepción es más real que la realidad. El régimen, que jugó con percepciones y emociones en el sexenio pasado y continúa haciéndolo como estrategia, no entiende este concepto, y va perdiendo la batalla. Pero para ser justos, era una pelea perdida desde el gobierno de López Obrador, que armó la trampa en la que cayó el gobierno. La secuencia que lleva a ella es simple: el Cártel de Sinaloa conecta con Vector, a través del exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, y Vector conecta a Romo, quien a su vez conecta con López Obrador. Por tanto, en el campo de las percepciones, hay una relación directa entre el expresidente y el Cártel de Sinaloa.
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