Pobreza y salario con la 4T
Ahora que desapareció la institución que analizaba la política social, el Coneval, hay que retomar los análisis independientes como el que hace el Instituto de Estudios sobre la Desigualdad (Indesig). Este trabajo lo hizo el especialista Máximo Ernesto Jaramillo. En este estudio se pueden plantear dos dimensiones comparativas, una es entre los tipos de régimen, es decir, lo que pasaba con los programas de transferencias monetarias condicionadas, como las que se implementaban con los programas de Progresa y Oportunidades y la actual política social de la 4T; la otra comparación es dentro del sexenio de AMLO.
Diversos países muestran que para salir de la pobreza no bastan los programas sociales, sino que tiene que cambiar el trabajo y el salario. Sin duda, en México tuvimos la experiencia de tener 20 años con una política de programas sociales de transferencias que no cambiaron las condiciones de pobreza y solo mantuvieron en los mismos porcentajes a estos grupos sociales. No se disminuyó el número de pobres, por eso se decía que la pobreza se administraba. Al mismo tiempo, la política salarial se mantuvo con un enorme castigo, sobre todo el salario mínimo que no creció durante las tres décadas y media del llamado neoliberalismo. No hay espacio aquí para desarrollar los argumentos que supuestamente conectaban el incremento salarial con un incremento inflacionario, lo cual se demostró como falso en el sexenio pasado.
La columna completa, aquí: