Se tambalea el proyecto de la Cuarta Transformación
El plan amloísta era que en esta administración encabezada por Claudia Sheinbaum la consolidación del segundo piso del proyecto de la Cuarta Transformación se pavimentaría de manera aterciopelada, sin socavones en los que se hundiera el tren del bienestar. Esto sería así porque las principales reformas constitucionales ya estarían aprobadas por una mayoría aplastante tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Pero lo que no se previó es tener una estrategia de control de daños ante lo que ya se avecinaba al final del sexenio pasado: los escándalos de corrupción, las denuncias de colusión con grupos criminales por parte de algunos de sus principales miembros, la tradicional costumbre de enfrentamientos entre las tribus que hay en el interior del partido y la soberbia propia de quienes se creen herederos del proyecto de Andrés Manuel López Obrador.
El plan transexenal construido por López Obrador es mantenerse en el poder hasta 2036, empezado por él, luego Claudia Sheinbaum y concluyendo con Andrés López Beltrán. Eso según versiones dentro del propio partido Morena.
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