Transístmico: cárcel a un inocente
Opinión de
Tres acusados ofrecen la ilusión de que la tragedia del transístmico está resuelta, se dio con los culpables y el expediente puede cerrarse hasta con moño.
La responsabilidad se concentra solo en trabajadores operativos y el sospechosismo se desata.
Ese tren fue presentado como emblema de modernidad, integración regional y eficiencia.
Justo por eso, el descarrilamiento exige una revisión integral, no una cacería selectiva.
De los tres acusados van dos detenidos: el maquinista Emilio Erasmo Canteros Méndez y el “despachador”, Ricardo Mendoza Cerón (falta por ser capturado el conductor Jesús Díaz Gómez).
La Fiscalía General de la República les imputa los delitos “homicidio culposo y lesiones culposas” por la muerte de 14 pasajeros y provocar heridas a 98.
El principal responsable, según la acusación, es el maquinista Canteros por correr a ridículos 65 kilómetros por hora en la curva de la desgracia cuando el límite de velocidad es de 50.
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