Señorío Tlaxcalteca… El voto cautivo de Morena
Opinión de Martín Ruiz
Mientras la oposición no pierde oportunidad para presumir ínfimos repuntes en las preferencias electorales, un deslucido relanzamiento y dudosos crecimientos en sus padrones de militantes, Morena sigue consolidando y apapachando una amplia estructura cuya bases se localiza en los padrones de los diferentes programas sociales tanto federales como locales que le permite captar los votos que requiere para seguir conservando el poder.
Resulta ridículo ver cómo el PRI vaticina su renacimiento con el respaldo de 12 mil militantes en Tlaxcala cuando los verdaderos operadores electorales del ex partidazo ligados al ex gobernador Mariano González Zarur ya aceptaron fungir como coordinadores distritales y municipales de las aspiraciones de la senadora de Morena, Ana Lilia Rivera Rivera.
Hace aproximadamente un mes fueron varios ex priistas que sin ningún rubor aceptaron sumarse al proyecto de Rivera y Morena. Entre ellos anote usted a los ex secretarios de Gobierno y Educación en la época del hacendado gobernador conocido como “Manchis”, Ernesto Ordoñez Carrera y Tomás Munive Osorno, respectivamente.
Obviamente también está incluido el becerro Mariano González Aguirre, el ex diputado local Silvestre Velázquez Guevara y la operadora y ex funcionaria estatal Maricela Cuapio Cote, entre otros más.
En el caso del PAN, su relanzamiento como partido prácticamente pasó inadvertido y hoy sigue padeciendo localmente la falta de liderazgos y figuras que resulten atractivas para los electores tlaxcaltecas. Nadie cree que ese instituto político se abrirá a los ciudadanos y menos que los candidatos y las candidatas saldrán de la sociedad civil y de sus sometidos militantes, cuando está comprobado que las nominaciones para los diferentes cargos de elección popular siempre terminan en manos de los amigos, familiares y recomendados.
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