No están pero estuvieron
Historia de
La reacción gubernamental contra una comisión de las Naciones Unidas que ha puesto en la mesa de debates el tema de personas desaparecidas se encuentra en el centro de la política de seguridad que disminuyó las presiones sobre las bandas criminales bajo el modelo de “abrazos, no balazos”.
El dato más conflictivo radica en el hecho de que la oposición progresista en el poder había sido un pivote fundamental en la protesta social que enfrentó el endurecimiento gubernamental en modos de represión: las desapariciones del pasado fueron políticas y contra miembros de organizaciones disidentes.
Al no tener que ver de manera directa con el tema de las desapariciones, los funcionarios del Estado de la 4T debieran ser los más interesados en atender las denuncias internacionales, pero los señalamientos de una comisión de la ONU tocaron nervios sensibles y reactivos pero sin ningún interés en involucrar de manera directa al Estado en la atención de ese problema de seguridad.
El asunto se abandonó en las esferas gubernamentales nacionales y desde hace meses que el tema saltó a la agenda internacional.
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