¡Qué “Madriza” nos están dando!…
Opinión de Isael Pérez Olivier
El delito de extorsión, registró un aumento del 900 por ciento; la violencia familiar, se disparó en un 131 por ciento; el narcomenudeo, aumentó un 33 por ciento; la tasa de homicidios dolosos, creció en un 15 por ciento, en comparación al año anterior y al corte del 31 de agosto de este año, según el reporte elaborado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; mientras, que el 36.9 por ciento de los hogares tlaxcaltecas fueron víctimas de al menos un delito durante el 2024, de acuerdo a los resultados que arrojó la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, realizada por el todavía confiable, Instituto Nacional de Estadística y Geografía. ¿Y Usted, qué me dice, forma parte o conoce a alguien que esté en la estadística criminal?. Y se lo pregunto, no por ser mala leche, sino porque en más de un tercio de los hogares, ya hay una historia negra que contar.
Sí. Damas, caballeros y personas de los géneros no binarios, solo durante el 2024, más de 146 mil familias fueron lastimadas por las garras de la delincuencia; dejando a su paso dolor, angustia, miedo, desesperación, rabia e impotencia. Y espérense a conocer los resultados de la misma encuesta del INEGI, pero del 2025 o el reporte del Secretariado Nacional de Seguridad Pública de los próximos meses. Estoy seguro, que a todos nos dejará con el ojo cuadrado. Y ojalá, para entonces, sigamos entre los afortunados que no han resentido el impacto de la delincuencia en carne propia.
Y no, no es mera especulación la mía, porque los datos del INEGI son precisos y revelan que el 76.5 por ciento de los tlaxcaltecas consideran el problema de la inseguridad como el más importante que nos aqueja.
¡Claro!, a la ciudadanía de a pie. Me refiero a esa gente honesta y trabajadora que sale todos los días a buscar el sustento del hogar y que lo hace con el temor fundado de poder ser víctima, en cualquier momento, de un robo, un asalto o un atentado contra su persona, y que a diferencia de la gobernadora Cuéllar y su familia, no tienen escoltas ni las camionetas blindadas pagadas con nuestros impuestos para evitar las embestidas criminales.
¡Ajá!, esa delincuencia que ha convertido a Tlaxcala en su patio de recreo, gracias a las facilidades que les concede el gobierno del estado, tras ocultar su presencia y negar la cruel realidad que nos golpea en el rostro todos los benditos días.
Esos, y no otros motivos, son los que desalientan las denuncias sobre la comisión de los delitos en sede ministerial. ¡Claro!, porque el mismo estudio del INEGI refleja que el 91.9 por ciento de los delitos registrados no se denuncian en Tlaxcala, lo que refleja el alto grado de desconfianza de los ciudadanos en las instituciones encargadas de atender las denuncias de las víctimas e investigar los delitos.
Entonces, sí. El rotundo fracaso en materia de seguridad es de la gobernadora Cuéllar, que contra todo sentido común, mantiene a Alberto Perea Marrufo al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y a Ernestina Carro Roldán en la Fiscalía General de Justicia. Sí, ella, y nadie más, porque es a la única que le convencen los magros resultados de los dos funcionarios encargados de aplicar y hacer valer el Estado de derecho. O es qué, acaso es para lo que fueron contratados y la permanencia de ambos personajes forma parte de un pacto silencioso de impunidad para proteger a los grupos delictivos que han avanzado a pasos agigantados en el territorio estatal, mientras el discurso oficial niega su letal impacto en la sociedad.
¡Qué no!. Bueno, entonces ¿Por qué se empeña la administración Cuéllar en pregonar que somos el estado más seguro del país, cuando en los hechos no es así?. ¿Por qué se blindó la gobernadora, y de paso a su familia, en lugar de blindar a la población con una estrategia de seguridad más efectiva?. ¿Qué o quiénes ganan ocultando la realidad?. ¿Más qué miedo, no habrá turbios intereses de por medio?. Son solo preguntas que saltan a mi mente. En fin.
Los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública son un claro reflejo del sentir de la población. Tratar de desmentirlos es revictimizar a todas aquellas familias que fueron blanco de la delincuencia.
Y no. No se puede tapar el sol con un dedo, y menos, cuando es más que evidente que de la mano de Cuéllar, estamos valiendo Barriga, señor pistola…
¡Se tenía qué decir y se dijo!.
Las breves de la semana…
Por cierto, la misma encuesta detalla que el 75.7 por ciento de los tlaxcaltecas consultados, consideran que los jueces son corruptos. ¡Ah Caray!. Me gustaría saber qué opina al respecto la nueva Magistrada presidenta del Poder Judicial del Estado Fany Margarita Amador Montes. ¿Estará de acuerdo con el sentir del pueblo bueno y sabio?. Y se lo pregunto a ella y no a la ex jueza y recién electa magistrada del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial, porque su fama le precede. Aunque de todos los señalamientos, haya salido absuelta…
Por cierto. Si no se les doblan las corvas a los integrantes del honorable Tribunal de Enjuiciamiento, el exalcalde de Santa Ana Chiautempan Héctor N., está a nada, de ser sentenciado a pagar por una de sus tantas fechorías. Y no me refiero al daño patrimonial que le ocasionó al municipio sarapero, sino a unos particulares por haberles ocasionado cuantiosos daños materiales y graves lesiones a un campesino. Y es que, el 15 de diciembre de 2021, cuando “El Carnitas” manejaba su camioneta a exceso de velocidad —y con más alcohol en sus venas, que una torunda de clínica del sector salud—, sobre la carretera a Huamantla entre San José Teacalco y Tocatlán, impactó a un tractor que circulaba por el acotamiento con todas las medidas preventivas. Por los hechos antes citados, resultó con múltiples fracturas en su columna vertebral el operador y en la pérdida total del vehículo agrícola. Sin embargo, debido al nivel de alcoholemia que registraba el expresidente municipal, su seguro no se hizo responsable del siniestro y el gandalla exfuncionario aprovechó un descuido de las víctimas y el apoyo de sus familiares y amigos para darse a la fuga. Ahora, casi cuatro años después y a pesar de sus esfuerzos para no responder por sus actos y evadir la justicia, fue llevado al banquillo de los acusados en una audiencia de juicio oral y pronto habrá de responder por lo que hizo y se niega a reconocer. ¡Claro!, a menos que los Jueces distorsionen la verdad, con todo y las abrumadoras pruebas que hay en contra del enjuiciado. De cualquier forma, estaremos atentos, porque uno nunca sabe cuándo puede hacer gala de sus malas mañas “El Carnitas”, en el Poder Familiar…
¡Hay tiro Carlitos, hay tiro!. Oscar por fin dejó el Estado de México y viene a meterse a la competencia de lleno. Creo que ahora sí la interna de Morena se puso buena. Hay de favoritas a favoritos y no me crean, pero me aseguran que trae la bendición de la mismísima “Chumba”. ¿Será?…
Hasta la próxima. Y ojalá para entonces el Circo que montó La Chilindrina para celebrar los 500 años de la fundación de la Ciudad de Tlaxcala, ya haya levantado su carpa de nuestra hermosa Plaza de Toros Jorge “El Ranchero” Aguilar. ¡Qué mal gusto y que corrientitos se vieron!. En fin, a disfrutar lo votado…