Opinión de Isael Pérez Olivier
Como se los adelanté. Era solo cuestión de tiempo para que la pelea doméstica entre Riveristas y Sanchezanayistas, pasara de los dimes y diretes en los medios de comunicación local, a ser parte de un juicio formal en Tribunales —convirtiendo al caso Tlaxcala— en un foco rojo para la dirigencia nacional del partido. Y ni siquiera hay que esperar la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para saber —que sí— Morena se convirtió en un completo cochinero en manos de la operadora estrella del Lorenismo que “secuestró al partido” para promover e impulsar las aspiraciones de su marido, violando con ello, no solo los estatutos del instituto político, sino también toda norma ética y moral.
Damas, caballeros y personas de los géneros no binarios, una queja presentada en contra de Marcela González Castillo, que fue burdamente ignorada por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, se convirtió en una acción legal que le podría costar, no solo su salida de la dirigencia estatal —como ya había sido preparada a principios de año— sino incluso su expulsión del instituto político por prácticas de nepotismo, influyentismo y favoritismo en relación a las aspiraciones de su esposo Alfonso Sánchez García, para convertirlo en el abanderado oficial al gobierno del estado.
Entonces, sí. Este litigio estratégico emprendido por un militante, que nada tiene que ver con el grupo Riverista —o al menos eso nos hicieron creer—, le puso la cereza al pastel al proceso interno de Morena y le complicó los planes a la gobernadora Cuéllar que intenta desesperadamente dejar al “Nepo Baby de la Cleptocracia”, como su legítimo sucesor.
Sí. Sucesor, con “O”, de hombre y no con “A”, de mujer. Porque en los círculos íntimos del poder político y del partido a nivel nacional el rumor de que a Tlaxcala le tocará postular candidato varón, es cada día más fuerte; y todo indica que no sería el que la mandataria impulsa a través de la maquinaria burocrática estatal y con el uso del dinero público; sino otro, con “O”, de Oscar y con “O”, de Flores. Para que se entienda mejor.
De confirmarse la tendencia de candidato para Tlaxcala, por su baja aceptación electoral y por el riesgo latente de que le bajen de la contienda a su gallo, a Lorena Cuéllar no le quedará de otra más que sumarse a las aspiraciones del enviado de Palenque, para rescatarse a sí misma. Y sin chistar.
Que no es cierto que vaya a ser candidato hombre y no mujer, y que es imposible que desbanquen a la puntera en las encuestas, seguramente me refutarán los Riveristas. Bueno, sin apasionamientos, hagamos un refresco de memoria. Solo por citar un ejemplo, recuerda Usted quién ganó la encuesta de Morena para el gobierno de la Ciudad de México en noviembre del 2023. ¡Claro!. Indiscutiblemente fue Omar García Harfuch, pero hoy gobierna Clara Brugada.
Porque en general, las encuestas miden popularidad y potencial electoral, pero los resultados no garantizan la postulación final y los partidos políticos también consideran, entre otras cosas, la paridad de género, la representación territorial, pero, sobre todo, privilegian los intereses de grupos.
Que tampoco es cierto y que Morena se somete a la voluntad popular y no al interés de unos cuantos. Bueno, le hago otra pregunta: por qué cree Usted que en la elección federal que ganó Sheinbaum fueron reelectos los Senadores de Tlaxcala José Antonio Álvarez Lima y Ana Lilia Rivera Rivera. ¡Obvio!. Por una decisión política del partido que tampoco fue bien vista y muy cuestionada, pero que al final fue aceptada por su militancia.
Entonces, no. No está en manos de los Riveristas cambiar el esquema. A menos que, en un golpe del destino y en un giro vertiginoso en la cúpula nacional se decida que, además de la extinta Martha Palafox y Lorena Cuéllar, llegue como su tercera abanderada al gobierno del estado, la única tlaxcalteca invitada especial por la NASA al lanzamiento de un cohete espacial, y con ello, dejen de postular candidata en otra entidad del país donde nunca ha gobernado una mujer. Se ve muy complicado. Que digo complicado, se ve prácticamente imposible por aquello de la paridad de género —según refieren los expertos en el derecho electoral—. Y supongo, que algo de esto sabe “La Diva de Cuaula” que no ha solicitado licencia para separarse del cargo en la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
Así es que, no. No hay que desgarrarse las vestiduras por ese asunto, porque en política los chimuelos mascan tuercas y los pelones se hacen trenzas. Nos guste o no, Morena no lo cambió. Así ha sido, así es y así será. En fin…
¡Se tenía qué decir y se dijo!
Las breves de la semana…
Dicen los bien enterados de la grilla, que la conformación de la alianza nacional entre Morena, PT y Partido Verde, viene aparejada con la distribución equitativa de los Distritos Electorales Federales. Y que, de no pasar nada extraordinario hasta que se hagan oficiales los anuncios; el Distrito Uno, con cabecera en Apizaco, sería para el Partido Verde y la tiene prácticamente en la bolsa el hermano de un presunto secuestrador y actual alcalde de la tierra que vio nacer a Carlos Rivera; el Distrito Dos, con cabecera en Tlaxcala, es para Morena, que busca a toda costa el Humorista Mexicano —que me aseguran— se va a quedar con las ganas; y el Distrito Tres, con cabecera en Zacatelco, será para la familia Garay, que en esta ocasión, podría encabezar la joven promesa de Texoloc, “El Meón”. Híjole. Quién sabe, tengo mis dudas; pero cuando el río suena, es que agua lleva…
¡Ampárate carnal, porque te la quieren meter doblada!. Ese sería el breve mensaje que recibió Jorge, de su amigo Gustavo, con relación a la carpeta de investigación que trabajan en la Fiscalía Especializada bajo extremo sigilo, por la presunta participación de Jorge, en el delito de peculado cometido en agravio de la sociedad tlaxcalteca que habita en la capital del estado. ¡Y de a cómo Ñoño, preguntaría “La Chilindrina”!. Porque esos favores salen caros…
Hasta la próxima. Y ojalá para entonces la gobernadora Cuéllar ya dé a conocer los nombres de los nuevos titulares de la Oficialía Mayor de Gobierno y del FOMTLAX; o los de los próximos encargados de la Secretaría de Movilidad, del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, y quién sabe, sino en una de esas, hasta nos regala un relevo en la Secretaría General de Gobierno…