El Bestiario..El reto de los partidos políticos en Tlaxcala: ¿protagonistas o damas de compañía?
Opinión de Edgar García Gallegos
En Tlaxcala, los partidos políticos enfrentan una disyuntiva que desnuda su fragilidad: ser protagonistas de la conversación pública o resignarse al papel de acompañantes del poder en turno. Hoy, más que proyectos con identidad, muchos funcionan como marcas prestadas, útiles para la coyuntura y desechables cuando estorban. La política local se ha vuelto personalista: los partidos aparecen cuando conviene y desaparecen cuando incomodan.
El problema no es únicamente narrativo, sino estructural. Sin cuadros formados, sin agendas claras y sin presencia territorial sostenida, las siglas se reducen a sellos electorales. En ese vacío, mandan las coyunturas, los liderazgos temporales y las decisiones de cúpula. El resultado es previsible: militancias desmovilizadas y ciudadanos que ya no distinguen qué propone cada partido.
El 2026 será decisivo. Morena confía en la fuerza de su marca, aunque las encuestas revelan un desgaste evidente. La desaprobación hacia el gobierno de Lorena Cuéllar, incapaz de frenar la percepción de inseguridad, amenaza con convertirse en un lastre en las urnas. Sus aliados del PT y Verde esperan instrucciones nacionales, mientras se define la candidatura que podría fracturar al bloque: Ana Lilia Rivera, puntera en las encuestas; Alfonso Sánchez García, delfín del lorenismo; o alguna sorpresa entre Josefina Rodríguez, Óscar Flores y Luis Vargas.
En el PAN y PRI las cartas parecen más claras: Miriam Martínez y Anabell Ávalos encabezan las apuestas. Movimiento Ciudadano, fiel a su estilo, juega con la posibilidad de un giro inesperado, quizá con un perfil femenino que desplace a Delfino Suárez. Mientras tanto, el Partido Alianza Ciudadana y el PRD tantean una alianza que les permita sobrevivir en la contienda.
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