Señorío Tlaxcalteca… La oposición sigue desinflada
Opinión de Martín Ruiz
A 19 meses de las elecciones para elegir gobernador o gobernadora, diputados federales y locales, así como alcaldes y presidentes de comunidad, la oposición sigue sin encontrar los perfiles ganadores que se vayan perfilando a dar competencia y crear posibilidades de ganar los diferentes cargos de elección popular que estarán en juego.
El dilema y problema de Morena, actual partido en el poder en Tlaxcala, se circunscribe en dos variables, la primera es que hasta ahora con cualquier candidato o candidata ganaría sin problemas la gubernatura de Tlaxcala y la segunda es que para garantizar lo anterior deberá garantizar la unidad y evitar una incisión o fractura que termine fortaleciendo a la oposición.
De acuerdo con diversas encuestas que han permitido elaborar algunos análisis de prospectiva, ningún partido diferente a Morena tiene, por el momento, posibilidades de disputar no sólo la gubernatura, sino la mayoría del Congreso del Estado y las tres diputaciones federales, siendo los resultados cambiantes para los ayuntamientos y las presidencias de comunidad que se espera que los institutos políticos de oposición y aliados al partido guinda logren algunos cotos de poder.
La senadora priista Anabell Ávalos Zempoalteca sigue siendo la única aspirante con proyecciones de crecimiento y de competencia, porque el resto de los contendientes que se mencionan como los panistas Miriam Esmeralda Martínez Sánchez y Juan Carlos Sánchez García, suman mínimos apoyos ciudadanos que están lejos de ubicarlos en una zona de lucha, tal y como le pasa al cuasi abanderado de Movimiento Ciudadano, Delfino Suárez Piedras alias «El Changuito».
Otro militante del PRI que quiere pero que sigue sin despegar es el actual dirigente del ex partidazo, Enrique Padilla Sánchez. El PRD parece que no tendrá otra opción más que recurrir a la figura de su actual líder, Juan Manuel Cambrón Soria, participación que será positiva más que negativa porque le meterá jiribilla y argumentos durante la campaña que seguramente serán demoledores para Morena y su candidato o candidata a la gubernatura.
El PAC, el partido de la familia Ortiz, llevará hasta el final su decisión, es decir, si en el camino logra una buena negociación probablemente se sumará a la alianza electoral que Morena establecerá con sus eternos aliados el PT y el PVEM, pero si no participará sólo y hará hasta lo imposible por mantener el registro y tratar de asegurar una diputación local.
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