Señorío Tlaxcalteca… Armando Contreras no garantiza la imparcialidad
Señorío Tlaxcalteca… Lapsus brutos o dardo envenenado
Opinión de Martín Ruiz
Una de dos, o el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, ya perdió el control del gabinete, incluido en Congreso de Estado o un grupo del lorenismo ya se rebeló y ahora busca deshacerse de un aliado que al parecer dejó de ser útil para la sucesión.
Y lo anterior surge luego de la postura que ayer asumió la legisladora de Morena, Anel Martínez Pérez, quien después de negar una y otra vez la comparecencia de funcionarios estatales en complicidad con sus compañeros diputados y diputadas, ahora descubrió que en el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros hay colaboradores omisos, negligentes e irresponsables que deberían renunciar tras el siniestro ambiental registrado en un cerro del municipio de Atltzayanca.
De acuerdo con esa bisoña diputada, durante el incendio registrado la semana pasada no se perdieron 700 hectáreas, sino más de 200 mil debido a que los funcionarios lorenistas fueron descuidados y flojos para atender ese siniestro natural que comenzó el pasado 15 de abril, porque no hicieron nada para apoyar a los habitantes y a las brigadas conformadas en ese municipio, porque dieron información errónea y parcial como la difundida por Juvencio Nieto Galicia, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Tlaxcala y porque los colaboradores de la mandataria fueron omisos.
Desde la tribuna del Poder Legislativo, Anel Martínez pidió la renuncia de los funcionarios que fallaron y que según ella no están al nivel de la gobernadora Cuéllar.
La neo morenista no tuvo el valor para poner nombre y apellido a qué funcionarios se refería y tampoco se acordó que ella y sus compañeros de partido junto con otros legisladores aliados han obstaculizado la comparecencia de algunos miembros del gabinete que ha requerido la oposición, específicamente las diputadas del PRD, Laura Flores Lozano y Blanca Águila Lima.
Y tan alebrestada la joven política estaba que sostuvo que la irresponsabilidad y la omisión de los lorenistas serán castigadas por la sociedad, porque el pueblo sabe muy bien quiénes fueron los que fallaron en esa tragedia.
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