Señorío Tlaxcalteca… Qué gana Tlaxcala con los viajes de Cuéllar
Por Martín Ruiz
Las heridas al interior del sindicato de burócratas “7 de Mayo” no han sanado. A 15 días de que se cumpla el primer año de la privatización de los servicios médicos y de estar recibiendo medicamentos genéricos, los trabajadores sindicalizados analizan seriamente la posibilidad de revivir su movimiento de protesta para exigir al gobierno lorenista regresar al antiguo esquema que, según ellos, les garantiza una mejor atención.
A partir de 1 de agosto del año pasado los módulos médicos de salud integral han estado a cargo de la Operadora de Servicios Médicos M.L S. A de C.V., una empresa a la que se le adjudicó ese servicio con la promesa de que su desempeño y atención serían evaluados, sin embargo los meses han pasado y el encargado de la contratación de ese proveedor, el poblano Ramiro Vivanco Chedraui, Oficial Mayor de Gobierno, jamás volvió a preguntar a los burócratas si el servicio suministrado era de calidad.
En las primeras semanas de este año, personal de la empresa y empleados de la Oficialía Mayor de Gobierno de Tlaxcala recorrieron algunas dependencias para solicitar a los empleados que recibían atención médica a través de los módulos que escribirán en una hoja sus comentarios y las deficiencias que había detectado.
Entre las quejas de los burócratas, destacaba que si bien el número de doctores aumentó de 16 a 40, éstos seguían siendo insuficientes para atender oportunamente toda la demanda. Por lo que se refiere a la gratuidad de consultas en medicina general, nutrición dental, terapias psicológicas, optometría y de estudios básicos de laboratorio, no siempre se llevan a cabo por una o diferentes razones.
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