Señorío Tlaxcalteca… Armando Contreras no garantiza la imparcialidad
Señorío Tlaxcalteca… Un junior que confirma por qué es el pañalón
Opinión de Martín Ruiz
Una de dos
O en el bisoño alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, prevaleció la ignorancia, la torpeza, la incompetencia y la ineptitud o de plano se hizo presente en él la mala fe, la venganza, la maldad o la idea de empezar a poner distancia contra la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros que es su creadora e impulsora para sucederlo en el cargo.
Lo anterior lo planteó porque el arquitecto Ponchito es único responsable de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) corrigiera la plana al Congreso del Estado al declarar inválido el artículo 29 Bis, párrafo tercero, de la Ley de Obras Públicas para el Estado de Tlaxcala y sus Municipios, al considerar que la determinación de los legisladores locales de crear el Padrón Único de Contratistas administrado por la Secretaría de Finanzas, al que deberían sujetarse los 60 municipios, invade la esfera competencial de los ayuntamientos en materia de adjudicación de obra pública financiada con recursos propios.
Cuando era el flamante secretario de Infraestructura de la administración lorenista, el hijo consentido del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya vio con buenos ojos tal reforma y medida aprobada en el 2023 por los obedientes diputados y diputadas tlaxcaltecas bajo la coordinación de la esposa del edil capitalino, Marcela González Castillo, hoy metida de dirigente estatal de Morena.
En ese entonces hubo varios presidentes municipales que se opusieron a tal artículo porque obviamente representaba una clara violación a la autonomía municipal, sin embargo sólo fue uno el que decidió presentar un recurso legal que, como se vio, llegó y lo resolvió en estos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Incluso, hubo presiones del secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, para que el equipo jurídico del ayuntamiento de Tlaxcala se desistiera de la mencionada controversia, pero éstas nunca tuvieron efecto porque lo que se buscaba era frenar la abierta intromisión que pretendían las autoridades estatales en la contratación de empresas para realizar obras públicas en los municipios.
La columna completa, aquí:
Un junior que confirma por qué es el pañalón – Señorio Tlaxcalteca