Elección judicial: la línea, el despecho y el Plan B
En el transcurso de los próximos quince días, es decir de aquí al domingo primero de junio, fecha de la elección judicial, podrían suceder hechos que acaben por desnudar un proceso simulado o cuestionen su legitimidad o hasta lo descarrilen.
Mi colega columnista en estas páginas Mario Maldonado dio a conocer una “lista de elegidos”, que traería el visto bueno de Palacio Nacional y con la que se tiró “línea” a gobernadores, líderes parlamentarios y dirigencias de Morena reunidos el 5 de mayo en la Segob, y a sindicatos afines al régimen convocados por la Secretaría del Trabajo el 12 de mayo, para que promuevan el voto a favor de quienes la integran.
Las y los “ungidos” para la Corte serían: Lenia Batres, Yasmín Esquivel, Sara Irene Herrerías, Loretta Ortiz, María Estela Ríos González, Hugo Aguilar Ortiz, Irving Espinosa Betanzo, Giovanni Figueroa Mejía y Arístides Guerrero García. Y para el Tribunal de Disciplina Judicial Verónica De Gyves, Indira Isabel García, Celia Maya, Bernardo Bátiz y Rufino León Tovar.
Todas ellas y ellos, por su currículo, están en la órbita de la 4T o no son sus críticos acérrimos, pero resulta que tras conocerse la “lista” se han intensificado las pugnas entre gobernadores y dirigencias de Morena. Varios de los candidatos no incluidos machacan despechados con la idea de que la elección del primero de junio será una simulación y valoran la posibilidad de renunciar en los próximos días para dejar solos a quienes van a la segura impulsados desde el poder.
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