Señorío Tlaxcalteca… ¿Quién será la candidata o candidato de Morena
13 meses después de la elección
En febrero de 2024, el expresidente López Obrador decidió echar toda la carne al asador. El día 5, desde Palacio Nacional, anunció 20 reformas constitucionales donde se mezclaban temas como la prohibición de los vapeadores y la elección de los juzgadores.
Varias de las iniciativas tenían un fuerte contenido electoral y con ellas pensaba influir en los comicios. No importaba la viabilidad de lo prometido; el objetivo era ganar los comicios. Esperaba que la oposición rechazara lo relacionado con los programas sociales o el salario mínimo profesional. Eso no sucedió; a la oferta de beneficios para la población, los partidos que postulaban a Xóchitl Gálvez manifestaron su conformidad. Entonces, Morena dejó de insistir y se concentró en una narrativa fincada en lo que llamaron Plan C: la demolición de los órganos autónomos, la captura del Poder Judicial y la militarización del país.
El 2024 es un año que en materia financiera se caracteriza por el déficit, el endeudamiento y el incremento en los recursos destinados a los programas sociales. López Obrador recibió una deuda histórica de 10.5 billones de pesos y entregó una de 16.5 billones. La primera cifra incluye los compromisos que México acumuló durante décadas y la segunda nos advierte del incremento en tan solo seis años. El déficit ascendió a 5.9 por ciento del PIB, el más alto en 20 años. Eso no es todo, se obligó al gobierno entrante a endeudarse por 1.2 billones para sacar adelante su primer año de gestión.
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