¿Implosión?
Morena, como fuerza dominante, nació como un frente amplio en torno a una figura carismática. Su solidez dependía menos de sus principios que de su fundador, y menos de su militancia que de su control territorial. Hoy, ese diseño ideológicamente endeble empieza a mostrar grietas, como lo es la crisis de Adán Augusto o las ausencias de Monreal, Delgado y Andy al reciente Consejo Nacional de Morena.
En lo internacional, la amenaza viene del norte. Donald Trump ha intensificado sus advertencias contra México y ha insinuado que podría destapar la cloaca: es decir, revelar información clasificada sobre presuntos vínculos entre morenistas y el crimen organizado. La intimidación ha generado inquietud y, entre la posibilidad de sanciones económicas, nuevos aranceles o incluso una acción militar unilateral, en Palacio Nacional tiembla.
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