La fractura de Morena condena a Lenia y Yasmín
Historia de
La fractura es evidente.
Lo padecieron todas las huestes, las de los partidos oficiales, de los sindicatos adosados al poder y la burocracia repartidora de fondos públicos.
Lo dijimos aquí el viernes: En aras de saber cuál era la línea, acudieron a las dos fuentes de poder, operadores de Palacio Nacional y del partido del gobierno.
-La elegida es Yasmín Esquivel Mossa -les decían los primeros.
-No -corregía el omnipresente morenista Andrés Manuel López Beltrán con la evidente representación de ya saben quién:-. Es Lenia Batres Guadarrama.
Se trataba de decidir con esa señal la cúpula del Poder Judicial para sustituir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y a la incómoda ministra Norma Lucía Piña.
Como no hubo acuerdo en la instrucción, muchos manipuladores -sindicatos, gobernadores, siervos nacionales- repartieron sus acordeones a su entender y la suerte quedó al garete.
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