Segundo indígena en la Corte y el frenón a ministras
Sin haber hecho tanto ruido ni una campaña tan intensa o estructurada por todo el país, como la que desplegaron Esquivel y Batres, el defensor de derechos indígenas, nacido en Tlaxiaco, en la zona mixteca, se dedicó a promover su imagen y su proyecto para llegar a ser ministro de la Corte exclusivamente en las comunidades indígenas de toda la República, hasta donde llegó con el ofrecimiento de convertirse en la voz de los pueblos originarios y sus derechos olvidados en el nuevo modelo de justicia.
Mientras las dos ministras se medían en encuestas de popularidad e intención del voto en las grandes ciudades, el abogado Aguilar, con su experiencia como defensor de mixes y otras etnias de Oaxaca en conflictos agrarios, asesor del EZLN en la elaboración de sus propuestas de reformas constitucionales para los derechos indígenas, y actual funcionario del INPI (antecedente del antiguo INI donde por cierto comenzó su carrera política el expresidente López Obrador), recorría los pueblos originarios de su tierra, del norte, centro, sur, oriente y occidente en la República, apostándole todo al voto más vulnerable y olvidado en los comicios mexicanos.
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