La presidenta necesita un estadio
Pero cuando uno escucha a personajes del gabinete económico en persona; es decir, a Marcelo Ebrard, a Édgar Amador o a Altagracia Gómez Sierra, la percepción es distinta, porque sí existe un hilo conductor argumentado cuando explican temas espinosos como los cambios en el Poder Judicial.
¿Qué está pasando, entonces?; ¿por qué estos últimos mensajes no penetran en la totalidad del empresariado? La inversión privada nacional está desplomada desde hace meses porque, a pesar de que varios empresarios grandotes apoyan al gobierno, la mayoría de los demás, que son cientos de miles, no tiene la misma percepción. Un empresario de los más grandes del país me dijo la semana pasada que participa en varios consejos de administración y que, en todos, persiste la desconfianza por la autocracia que, algunos de ellos consideran, está en marcha.
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