Señorío Tlaxcalteca… El intento fallido de Lorena por extinguir el
Los “buenos políticos” capturan el poder judicial
Opinión de
Los considerados buenos políticos mexicanos, son en realidad una especie de empleadores fracasados. Su valía es catalogada en función de su capacidad y recursos para “colocar a su gente”.
El buen político es el que consigue empleo en las oficinas de gobierno para los suyos. Aquel que logra que el recurso público llegué a la nómina de su séquito, a cambio de que estos defiendan sus intereses, por más que estos vayan en detrimento de la institución.
Por eso el buen político es el que gana y gana todo, sin restricciones para colocar a los suyos. No importa cuánto daño haga, dar empleo lo hace un político bueno y efectivo
Este proceder del político mexicano ha encontrado su edad dorada en la máxima MORENISTA: 1% de capacidad, 99% de obediencia.
Ese principio les ha permitido corromper todas las instituciones donde la idoneidad del perfil, a través del servicio profesional de carrera en instituciones como el INE, el servicio exterior o el Poder Judicial eran un criterio para poder ingresar y desempeñar actividades clave.
La reforma al poder judicial llevaba esa misiva: controlar el poder judicial haciendo de este un nuevo oasis para los buenos políticos.
La criba de los Comités de Evaluación para el poder judicial arrojó lo evidente y lo predecible: 18 candidatos a ser elegidos en la elección el 1 de junio del 2025 trabajaron directamente con Zaldívar, quien coordina el comité de evaluación del ejecutivo.
La columna completa, aquí: