Señorío Tlaxcalteca… Será mayo el mes definitorio para la sucesión
Opinión de Carlos Marín
La jubilación del ministro Luis María Aguilar precipita la agonía del Poder Judicial, cuyos despojos serán engullidos por el Ejecutivo y sus lacayunas mayorías legislativas.
Al despedirse, con su habitual tono suave, dejó un mensaje desolador:
“Nos encontramos en un contexto muy difícil de la judicatura de México y para la impartición de justicia. Son tiempos en que vale la pena replantear el papel de las personas juzgadoras; cargamos sobre nosotros el peso de una reforma que atenta contra todos los esfuerzos que se han hecho por lograr una judicatura independiente, imparcial y de calidad. Nos enfrentamos a un futuro donde los poderes fácticos podrán acechar la labor de quienes imparten justicia…”.
Queda en diez el número de integrantes del Pleno:seis que como Aguilar votaron por la procedencia de revisar la reforma constitucional, uno que lo hizo en contra y tresincondicionales lopezobradoristas.
Su salida (oficialmente el sábado 30 de noviembre) coincidió con las exequias de la señorona Silvia Pinal(ojo: “diva” es también un término peyorativo) yla defunciónde siete instituciones del Estado que contribuían a que la sociedad vigilara y equilibraraa los poderes públicos y privados.
Sin que algún presunto ladrón haya sido encarcelado, el oficialismo las tachó de corruptas y caras, pero el solitario senador Manlio Fabio Beltrones dio un ejemplo diáfano de su enorme utilidad:
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