¡Premió al despojo y fin de la propiedad privada!
Además de la concentración total del poder; además de la cancelación de libertades como la de expresión y del despotismo sin freno, otro de los signos que distingue a toda dictadura es el fin de derechos elementales, como la propiedad privada.
Es decir, que en todas o casi todas las tiranías del mundo, por decreto se despoja a los ciudadanos de derechos básicos, como la propiedad privada; atentado a un derecho humano que, con mucha regularidad, abre la puerta a una de las peores prácticas de las dictaduras: el robo de Estado.
Pero en el caso mexicano resulta aún peor el despojo, ya que asoman tintes mafiosos que pretenden beneficiar a los profesionales de la práctica criminal conocido como “invasión de propiedad privada”.
En pocas palabras, resulta que a través del director del Infonavit –el fallido ex director de Pemex, Octavio Romero Oropeza–, el gobierno de “la señora presidenta” anunció que “los invasores de vivienda” podrán disponer de créditos del propio Infonavit, para regularizar el robo de las viviendas invadidas.
Lo ridículo del tema es que el despojo y apropiación ilegal de vivienda y predios, no es novedad para Claudia Sheinbaum quien –en su momento y junto con su primer esposo–, se apropió de manera ilegal de un terreno en donde construyó su casa, para luego regularizar la propiedad, pasando por encima de la ley.
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