Violan la ley para perseguir criminales!
Opinión de
La conclusión resultaría de risa, de no ser por el absurdo que significa.
Sí, porque gobiernos opositores, como el de Chihuahua, deben violar la ley y aceptar la ayuda del gobierno norteamericano para poder perseguir a las bandas criminales.
Y todo por la incompetencia y la complicidad del gobierno federal mexicano, con las bandas criminales
Sí, un nuevo escándalo que salió a flote luego del trágico accidente en el que perdieron la vida dos agentes de la CIA norteamericana, en Chihuahua.
Y es que la tragedia puso al descubierto la participación directa de agentes norteamericanos en el combate al narcotráfico, pero sin el conocimiento y menos el aval del gobierno federal.
Es decir, quedó al descubierto que agencias norteamericanas, como la CIA, mantienen relación directa con gobiernos estatales mexicanos, como el de Chihuahua, sin el conocimiento del gobierno federal.
¿Y por qué las agencias federales norteamericanas no siguen los protocolos y prefieren un trato directo con gobiernos estatales mexicanos, como el de Chihuahua?
La respuesta es elemental; porque no confían en los gobiernos de Morena y menos en la presidenta mexicana.
Más aún, según la vocera de Donald Trump, el presidente norteamericano se habría expresado de forma negativa de la mandataria y hasta habría advertido que la única salvación de México es precisamente el gobierno de Trump.
Pero vamos al paso a paso.
Como seguramente se enteraron el pasados fin de semana se dio a conocer que luego de haber participado en el desmantelamiento de un laboratorio clandestino de droga, cuatro agentes estatales, de Chihuahua, perdieron la vida al caer a un barranco el vehículo en el que se trasladaban.
Poco después se confirmó la tragedia, pero la verdadera sorpresa es que en el vehículo siniestrado viajaban dos agentes de la CIA, quienes vestían uniformes de la policía estatal de Chihuahua.
El escándalo llegó a las primeras planas de la prensa norteamericana, la cual rápidamente descubrió que no eran dos los agentes norteamericanos, sino cuatro y que el operativo del fin de semana no era el primero, sino el tercero en el que habían participado agentes de la CIA.
A su vez, la prensa mexicana confirmó que en dicho operativo también participaron elementos de la Sedena quienes, según la versión oficial, “sólo dieron apoyo periférico”.
Luego, la tragedia se convirtió en una crisis político de alta tensión, entre los gobiernos de México y Estados Unidos.
Y es que los agentes de la CIA norteamericana operaban en México sin el conocimiento del gobierno federal, además de que el combate al narcotráfico es –por mandato constitucional–, una responsabilidad federal.
Quedó claro que, en el caso de Chihuahua, entidad gobernada por la panista, Maru Campos, el gobierno norteamericano actuó sin el consentimiento del gobierno federal mexicano lo que, sin duda, significa una violación a la soberanía nacional.
Es decir, que los agentes de la CIA actuaron sólo con la complacencia o la complicidad del gobierno de Chihuahua, al extremo de que vestían uniformes de la policía estatal.
Lo cierto, sin embargo, es que también existe una abierta omisión del gobierno federal mexicano en la lucha contra el crimen, sobre todo en las entidades gobernadas por opositores al partido oficial, como es el caso de Chihuahua.
Y frente a la incompetencia del poder federal mexicano –ante a la proliferación de “narco-laboratorios” clandestinos–, a los gobiernos opositores no les queda más remedio que aceptar la ayuda norteamericana.
Y entonces el dilema es aún más complejo.
¿Por qué?
Porque gobiernos como el de Chihuahua no tienen más remedio que violar la ley, para perseguir a los grupos criminales.
Al tiempo.