Opinión de Columna Invitada
En estas últimas semanas ha corrido mucha tinta tratando de explicar el gran valor del trabajo técnico de los Organismos Constitucionalmente Autónomos (OCAs): INAI, CONEVAL, IFT, COFECE, CRE y CNH, además de la Mejoredu (que sin tener autonomía absoluta sí está creado en la Constitución), y con eso revertir la decisión de los Poderes Ejecutivo y Legislativo de fusionarlos con otras entidades y dependencias de la Administración Pública Federal.
Los propios OCAs han emitido posicionamientos, realizado foros, apelado a la opinión pública, además de hacer reiterados llamados al Congreso de la Unión para reconsiderar la serie de reformas constitucionales que parece que inevitablemente llevarán a su cambio de forma y quizá de funciones.
Todo esto nos hace preguntarnos ¿y ahora quién podrá defendernos? ¿quién podrá darnos las cifras más recientes sobre la pobreza multidimensional? ¿quién podrá garantizar la transparencia y la protección de datos personales? ¿quién garantizará la mejora continua de la evaluación? ¿quién velará por la libre competencia económica, energética y de comunicaciones para beneficio de todas las y los mexicanos? ¿quién podrá defender todo esto sin comprometer otras labores del Estado mexicano? No puedo estar segura de la respuesta.
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