No sabemos si se trata de una amenaza velada o del extremo del cinismo político.
Lo cierto es que “Andy” López Beltrán, el hijo preferido de Obrador y al que le encargó “cuidar el negocio familiar” –el Partido Morena–, se aventó la puntada de exigirle a las mafias del partido en el poder y a la espuria Claudia Sheinbaum, “cuidar el legado de mi padre”.
Impuesto por el ex presidente, como Secretario General de Morena, Andrés López Beltrán –motejado como Andy–, estalló el pasado martes, en la reunión secreta de la dirigencia de Morena, en la que percibió que muchos “morenistas” intentan una “fuga por la libre”.
Por eso, el propio “Andy” se encargó de que la advertencia se hiciera pública, a pesar de la supuesta secrecía del encuentro.
Así lo dijo, según asistentes a la reunión privada: “Hay que cuidar el legado del líder del movimiento, y el líder que se llama Andrés Manuel López Obrador… no olviden que el objetivo es ser el partido más grande que ha tenido este país, con 10 millones de militantes”. (FIN DE LA CITA)
Y por eso las preguntas. ¿Por qué la llamada de atención del encargado del “negocio familiar” del clan López Beltrán? ¿Por qué el tono amenazante?
Por una razón elemental: porque son muchos los ingenuos, dirigentes de Morena, que creen, suponen o imaginan que el patriarca y dueño del partido, el ex presidente Obrador, ya no está al frente de su empresa familiar.
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