Mirador Político: Daño irreparable
Por Jorge Alcocer V.
Dicen algunos que, ante las embestidas de Donald Trump, el mérito mayor de la presidenta de México ha sido “mantener la cabeza fría”. Convengamos en esa opinión. Sin embargo, la cabeza fría no es, ni tiene como consecuencia, una respuesta diplomática, económica o política a las acusaciones de la Casa Blanca en contra del gobierno de México, tampoco frente a las amenazas de aranceles contra las exportaciones a Estados Unidos, que entrarán en vigor los primeros días del mes de marzo próximo.
Al acusar al gobierno de México de estar aliado con los carteles del crimen a los que, se afirma por escrito, les otorga refugio y protección, Donald Trump ha causado un daño irreparable a la relación bilateral y a su trato personal con la presidenta Claudia Sheinbaum. Es probable que otro presidente mexicano hubiese reaccionado con cabeza caliente ante tamaña acusación. De lo que no cabe duda es que no basta dar la callada por respuesta.
Cabeza fría o caliente, lo cierto es que la ofensa está ahí, firmada por el actual presidente de los Estados Unidos de América, apenas a unos días del inicio de su segundo mandato. El meritorio autocontrol de la presidenta de México no debiera tener como corolario el olvido de la ofensa y la ausencia de un reclamo diplomático formal al ofensor. Mientras éste no extienda una disculpa pública al gobierno de México, esa grave ofensa debería estar presente en todo tema y mesa en que estén sentados funcionarios de nuestro país y de la Casa Blanca.
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