Delincuencia organizada, poder político y simulación democrática
Por Isael Pérez Olivier
Aún no se tiene el nombre del nuevo partido local, pero se sabe que será de corte “Obradorista”. Ese nuevo instituto político, que cobra forma en la mente de su pre impulsor, el excandidato al Senado y ex Secretario de Gobierno Sergio González Hernández y de su patrocinadora, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, nacería de la oportunidad de usufructuar el legado del Tlatoani tabasqueño que tantas glorias electorales le ha dado al Movimiento de Regeneración Nacional. El rumor entre los operadores oficialistas es cada día más fuerte y su fe mayor en que ese nuevo proyecto de participación ciudadana les permitiría acceder a puestos de elección popular, pues el margen de maniobra en Morena es cada día más estrecho y complicado, y más aún, con la llegada de activos políticos que se hicieron pasar como figuras de oposición al régimen actual, pero que llegaron con lana, y uno que otro, hasta con algo de estructura, que les permitiría estar en la toma de decisiones y desplazar a los Lorenistas en las próximas elecciones.
Bueno, al menos ese es el humo que venden entre sus activos para fortalecer su idea de partido, aunque el trasfondo político es otro. Y es que, al entrar la administración estatal en decadencia, no solo en la cúpula del poder de Morena sino también en la aprobación ciudadana, tratarán de buscar en el 2027, curules por la vía plurinominal al mero estilo de la familia Ortiz con el Partido Alianza Ciudadana. No lo sé y mal haría con asegurarlo, pero no me quito la idea de que Mariana, María Fernanda, Fabricio o el recién electo Ray, podrían beneficiarse con esta nueva marca que se sumaría al patrimonio Cuéllar, que no solo le daría acceso al poder para frenar las embestidas de sus crecientes enemigos y al financiamiento público de partidos.
Vamos a ver si les resulta su nuevo nicho de negocios a los Cuéllar, aunque no son los únicos que ya tienen lista su incursión con su propia marca, pues hay otros que inconformes con el logotipo que les prestaron y con la actitud mercenaria de la familia Garay, ya miden sus posibilidades para desinflar al Partido del Trabajo que se colocó como la segunda fuerza política en el estado, y todo gracias, al esfuerzo ajeno.
Pobre Tlaxcala, tan lejos de Dios y en las manos de Lorena Cuéllar que intentará perpetuarse en el poder…
¡Se tenía qué decir y se dijo!
Las breves de la semana…
Todo un acontecimiento la recuperación del control de la operación de Radio Altiplano por parte del gobierno del estado. ¿Pero qué no fue la propia Lorena Cuéllar quien la entregó a una empresa privada?. Sí, ya sé. A la segunda mujer más votada del mundo mundial “se le chispoteó” y El Heraldo de México Media Group se la chamaqueó con la supuesta inversión millonaria que realizaría; inversión, que, por cierto, solo alcanzó para colgar una lona en la cabina de la 96.5 de FM y para un par de cubos para los micrófonos. Y a eso señoras y señores, se le denomina fraude. Ahora, falta esperar que la mandataria recupere la señal abierta de televisión de Tlaxcala, porque no sé Usted, pero yo me he perdido muchos capítulos de La Vecindad de El Chavo del Ocho con formato de noticiero…
¿Cómo le ha ido a Usted cuándo se acerca al Ayuntamiento de Tlaxcala a solicitar un trámite o un servicio?. ¿No me diga qué también se ha encontrado, por ejemplo, a un par de estúpidos en el Registro Civil, que, sin tener el más mínimo conocimiento en materia de derecho, tratan de imponer sus condiciones para la realización de trámites que solicita la ciudadanía?; actitud, que, por cierto, se replica en la prestación de cualquier otro servicio. ¡Ajá!, pienso lo mismo, la ignorancia de sus servidores públicos es el fiel reflejo de una administración, y la de Maribel Pérez Arenas, la suplente que asumió el cargo cuando lo abandonó el exalcalde Jorge Corichi Fragoso, destaca por muchas cosas, menos por ser eficiente. Hay tantos temas por abordar y tanta información por comentar para ir destapando la cloaca en la que se regocijan funcionarios y empleados de la comuna capitalina, que no hay espacio en esta entrega para abordarlos, así es que de a poco los iremos documentando…
Qué los Ortiz andan con el ego hasta el cielo porque ganaron cinco presidencias municipales, incluyendo Zacatelco, Apetatitlán y Tzompantepec. Pues sí, pero no fue gracias a la buena fama de la familia de los hombres de la buena política, ¿O me equivoco Diputada Alejandra?; sino a operadores electorales como Cristóbal Luna Luna, que se echó sobre los hombros el compromiso de sacar los resultados en Tzompantepec y no me crean, pero de paso, me aseguran, se llevó su natal Acuamanala, aunque con otra marca…
Tlaxcala arde en llamas por la inseguridad y nuestra máxima autoridad política se tomó unos días de descanso en alguna paradisiaca playa. Recuerden que ella tiene que cuidar sus niveles de estrés por temas de salud. Mientras Usted y yo evitamos salir a la calle para que no nos quiten nuestro vehículo, o lo que es peor, hasta la vida. En fin.
Ese raro comportamiento del electorado al que me referí en la columna pasada tomó a todos por sorpresa; bueno, tanto fue así, que la próxima presidenta honorifica del DIF municipal de Tlaxcala, Marcela González Castillo, se quedó sin su curul en el Congreso local y tendrá que asumir roles más domésticos como ser la primera dama de la capital. A menos, claro, de que la designen como dirigente de Morena, ahora que Carlos Augusto regrese a su escaño en la Cámara Baja del Congreso de la Unión, como lo adelantan. Entonces sí, como dice la Biblia: “Y vendrán cosas peores”.
Hasta la próxima…