Señorío Tlaxcalteca… El intento fallido de Lorena por extinguir el
Antes y durante el proceso electoral del pasado 2 de junio, muchos incautos, ingenuos o idiotas especulaban con la posibilidad de que la candidata del presidente sería capaz de encabezar una “rebelión en la granja”.
Con argumentos de párvulos, sostenían que Claudia no sería una marioneta de López Obrador y que, en cambio, tenía todo para pensar con cabeza propia y para actuar con independencia.
Todo ello a pesar de que, desde el arranque del sexenio, Claudia se convirtió en la preferida de Palacio, precisamente por su docilidad y por el servilismo que le dispensó a su padre político.
Y es que, desde hace años, Claudia entendió que la mejor fórmula posible para garantizar el favor del jefe de la mafia llamada Morena, era precisamente a través del servilismo y la docilidad a toda prueba.
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