El Bestiario | Chiautempan: el poder, el reciclaje y el olvido
Opinión de Edgar García Gallegos
En Chiautempan, la historia política parece atrapada en un ciclo viciado donde los nombres cambian de camiseta, pero no de ambiciones. Morena logró la reelección con Blanca Angulo, partido que gobierna por segunda ocasión consecutiva con el respaldo de la maquinaria guinda y el sello de continuidad que, para algunos, sabe más a control que a convicción ciudadana.
Pero el verdadero espectáculo está en las filas de quienes perdieron y ahora buscan redención en el partido que hasta hace poco combatían. Nicolás Gutiérrez, exabanderado de la alianza PAN-PRD, no tardó en lanzarse a los brazos de Morena. Lo arrastró al redil Marcela González, una de las operadoras del oficialismo que ya teje los escenarios del 2027. El mismo Gutiérrez que en campaña acusaba, señalaba y descalificaba a la 4T local, hoy sonríe con el chaleco guinda como si nada.
El problema es de fondo: ¿Morena aceptará que quien los denostó con vehemencia se vuelva su carta fuerte en la siguiente elección? ¿O le harán pagar derecho de piso simbólico antes de bendecirlo con la candidatura? La lucha no será menor: dentro del partido hay cuadros que no olvidan y militantes que ya se incomodan con tanto reciclaje.
Mientras tanto, en Movimiento Ciudadano, Ángel Barbosa parece estar en modo “si no es ahora, será después”. Persistente pero sin impacto, su candidatura suena más a hobby electoral que a opción viable.
En el PRD, el eterno contendiente Alejandro Netzahualcóyotl ya afila los mismos discursos de siempre, esos que repite elección tras elección como si el tiempo no pasara por él ni por el partido que lo sostiene.
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