Por Topiltzin H. Xochitiotzin Ortega.
En 2022 a Papá le rindieron todo tipo de honores por el centenario de su nacimiento, lo presentaron como alguien que logró, hizo y aporto tanto a Tlaxcala, así fue, su gran talento en gran parte se lo permitió, además lo presentaron como una máquina de Arte que produjo sin parar para rescatar una narrativa historica callada por el discurso centralista de la historia, lo presentaron como alguien que logró todo eso solo, eso fue lo peor… De acuerdo a su historia, Mamá al contar como conoció a su Don Desi, dió evidencia porque se sintió atraída por ese joven recién llegado al Barrio del Artista en el Parián de la cd de Puebla -no me simpatizaba, pero cuando ví lo que pintaba- ella fue su primera “fan” era 1946 y desde entonces sus caminos se hicieron uno, el comienzo no fue fácil -hasta comíamos del mismo plato y no era por amor- y aún así no le importó, lo acompaño en las derrotas, lo atendió en las enfermedades, lo cuidó de los enemigos, incluso él cuando tenía algún problema de perspectiva estética al momento de pintar en el caballete le daba consejo, lo sacudía cuando caía en sus estados depresivos y fue la primera guardia frente a su féretro… En efecto, solo vemos la luz que brilla, pero no vemos la energía que lo ayudó a brillar. Lilia O. Lira de Xochitiotzin, la Mujer de Don Desiderio Hernández Xochitiotzin, a 95 años de su nacimiento.
Conozco tu historia y tu sacrificio, conocí tu fortaleza, nunca quedarás en el olvido Mamá.
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