Señorío Tlaxcalteca… Dos peligrosos mitómanos
Opinión de Martín Ruiz
La Escuela de Formación Educativa Electoral del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TEE) es una quimera, una falacia y un vulgar fraude, porque si bien existe en el papel por una ocurrencia de los magistrados y de los diputados locales que avalaron su creación, en los hechos carece de reconocimiento oficial por parte de la Secretaría de Educación Pública.
Mientras el pasado viernes el desprestigiado presidente del TET, Miguel Nava Xochitiotzi y su titiritero Jaime Montiel Coto, director de Capacitación y Enlace Institucional del mencionado tribunal, presentaban en el Congreso del Estado la pomposa Maestría en Derecho Electoral, la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala y la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala a cargo de Homero Meneses Hernández les estaban notificando que no obtendrán el Reconocimiento de Validez Oficial (RVOE).
La razón es simple y sencilla, porque los RVOE sólo se otorgan a instituciones educativas privadas y tras cumplir ciertos requisitos, de ahí que al tratarse de una escuela que operará con recursos públicos, ésta para acreditar los estudios que ofrezca requiere de un reconocimiento oficial que sólo entrega la Secretaría de Educación Pública federal.
Tuvieron que pasar ocho meses para que los “expertos” abogados y creadores de la citada escuela se dieran cuenta de su error y que también la dependencia de Homero Meneses que inicialmente dio trámite a la solicitud, se percatara que tal trámite sale de su ámbito de competencia.
Ahora, Miguel Nava y Jaime Montiel que suelen presumir de sus influencias y relaciones locales, tendrán que empezar la gestión en las oficinas centrales de la SEP, donde se estima que el otorgamiento del reconocimiento oficial de la Escuela de Formación Educativa Electoral del Tribunal Electoral de Tlaxcala tardará por lo menos un año.
De ahí que su diplomado y la Maestría en Derecho Electoral que ya ofrecen como si se tratara de casos de excelencia académica son por el momento “patitos”, porque carecen del aval de la autoridad educativa federal.
Será cuestión de horas o días para que se confirme lo anterior, lo cual dejará como unos auténticos mentirosos a Miguel Nava y a Jaime Montiel que es una dupla nefasta.
La columna completa, aquí: