Delincuencia organizada, poder político y simulación democrática
Por Martín Ruiz
La cuenta regresiva para los 60 presidentes municipales de Tlaxcala comenzó y ese proceso se da en medio de una incertidumbre, sobre todo porque ya comprobaron que en esta ocasión no serán tolerados los desvíos de recursos públicos y los quebrantos en las arcas de los ayuntamientos.
A los alcaldes y a las alcaldesas les restan 74 días de su periodo de gobierno, los cuales seguramente serán innecesarios para tratar de corregir y subsanar las observaciones del Órgano de Fiscalización Superior (OFS) que en unas semanas presentará los informes correspondientes al ejercicio fiscal del 2023.
De las 15 cuentas públicas de ayuntamientos correspondientes al ejercicio fiscal del 2022 que fueron reprobadas por el Congreso de Estado, hasta ahora el presidente municipal de Zacatelco, Hildeberto Pérez Álvarez, es el único que ha enfrentado un proceso penal por ese hecho, de ahí que permanece encerrado en la cárcel de Tlaxcala por supuestamente malversar más de 10 millones de pesos.
Aunque la semana pasada el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, descartó que la aprehensión de Hildeberto Pérez, edil en funciones de Zacatelco y de Eymard Grande Rodríguez, ex presidente municipal de Panotla se deba a una revancha política, ahora el gobierno lorenista y la Procuraduría General de Justicia en el Estado tendrán que demostrar que no es así y que se seguirá aplicando la ley, sobre todo porque hay casos donde es evidente la corrupción de algunos ediles en funciones.
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Invade la incertidumbre a las administraciones municipales – Señorio Tlaxcalteca (e-consulta.com)