Por Martín Ruiz
En solo dos años y cuatro meses, Lorena Cuéllar Cisneros, no logró justificar mil 106 millones de pesos.
Tan solo de 2023 no pudo comprobar adecuadamente 321 millones y entre las anomalías detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) destacan pagos a muertos, pagos en excesos de obras, pagos a aviadores, benefició a compadres y amigos con plazas de directivos y anomalías en sus programas sociales.
La segunda entrega de los resultados de la ASF, ha develado un grave desaseo financiero por parte del gobierno de Tlaxcala a cargo de la morenista Lorena Cuéllar Cisneros, quien durante el ejercicio fiscal de 2023 no logró comprobar el uso y destino de 321.6 millones de pesos, peor aún, estos recursos se acumulan a los 406 millones que no pudo justificar en 2022 y a los 152 millones de los últimos cuatro meses de 2021.
Para ser más específicos, la gobernadora que promulga hasta el cansancio los principios del no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, en solo dos años y cuatro meses, no ha logrado comprobar mil 106 millones de pesos, para que se dé una idea más clara, ha desaparecido 1.3 millones por día de las arcas públicas, incluyendo los sábados y domingos, porque estaríamos hablando de que para esfumarse estos recursos no descansaría ni un solo día.
Lo mismo da que compruebe el pago de salarios a muertos, pagos en excesos de obras, pagos a aviadores, haber beneficiado a sus compadres y amigos o parientes con plazas de directivos donde no medio un examen de oposición y lo más preocupante, las innumerables anomalías en los programas sociales con los que la mandataria estatal presume que apoya a los más pobres de la entidad.
La columna completa, aquí:
La ASF pone en entredicho la honestidad en Tlaxcala – Señorio Tlaxcalteca