Cuauh: cuando exonerar es condenar
Opinión de
El solitario es como la vida: cuando se hace trampa se la hace a uno mismo. Y les vale. Florestán.
La sesión de ayer en la Cámara de Diputados es una de las más vergonzosas de que haya registro.
Y todo por salvarle la cara, y destino penal, a uno de los suyos, el exgobernador de Morelos y actual diputado federal, Cuauhtémoc Blanco, acusado de presunta violación a su media hermana.
Blanco, un favorito familiar de López Obrador, llegó al gobierno de Morelos por su decisión, vía el PES. una organización político-evangelista aliada a él, y luego romper con su dueño, Hugo Erick Flores, por no cumplirle los acuerdos de poder a los que habían llegado para repartirse el gobierno morelense.
A pesar de las denuncias como gobernador de Morelos, que llevó a ese estado a uno de los más graves niveles de inseguridad y corrupción, siempre recibió el respaldo de López Obrador, a pesar de las reiteradas denuncias de violencia y connivencia con el crimen organizado.
Ayer, Blanco, sujeto a un fallido proceso de desafuero por presunta violación a su media hermana, que libró por la línea, no de Claudia Sheinbaum, ajena a este caso, sino del propio López Obrador y con los votos del régimen y cómplices del PRI y del Verde, salió, no inmune, porque el resultado fue una condena de hecho, en una sesión legislativa oprobiosa, donde se confirmó que no llegaron todas y que no rompieron ningún techo de cristal, otro conflicto que López Obrador y sus operadores le endosan a la presidenta para lavarle la cara a él.
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