Golpazo a AMLO
Desde luego nadie espera una ruptura a estas alturas del partido, ni una confrontación, y por supuesto es natural que haya estilos propios para tomar y gestionar decisiones, pero es llamativo que las diferencias asomen tanto la cabeza cuando el sexenio apenas cruzó la aduana de los seis meses.
Es evidente las distancia, por ejemplo, entre la actual estrategia de combate a la violencia y el fracaso de los ‘abrazos, no balazos’, que derivó en un baño de sangre. Rubro por rubro, de las detenciones a los decomisos y operativos, es notorio el cambio. Para no ir más lejos: si antes se negaba la exigencia de laboratorios de fentanilo, en lo que va de la actual administración se han destruido decenas de ellos. Vaya, hasta el gobierno de Trump ha aplaudido lo hecho por el secretario de Seguridad Omar García Harfuch y han reconocido que el tráfico de fentanilo desde México disminuyó sustancialmente. Los mismos funcionarios estadounidenses que ahora aplauden, como el secretario de Estado Marco Rubio, antes criticaron a López Obrador por “entregar partes del territorio” a los cárteles del narcotráfico.
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