LOS 52 MIL DESAPARECIDOS DE LÓPEZ OBRADOR
Quiere el juicio de la historia como si ésta dependiera de sus donativos. Florestán.
Las desapariciones, con los homicidios dolosos y la extensión territorial y diversificación del crimen organizado, es lo más grave que Andrés Manuel López Obrador heredó a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde que inició ese censo en 1977, con la creación del Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas, comenzó a contabilizarse lo que había sido un subtema ignorado cuando en el sexenio de Carlos Salinas (1988-94), sumaron apenas 81, que se duplicaron a 167, con Ernesto Zedillo (1994-2000) para cuadruplicarse con Vicente Fox, 811, (2000-06) y multiplicarse por 22 a 17 mil 54 con Felipe Calderón (2006-12) y duplicarse a 34 mil 557 con Enrique Peña Nieto (2012-18) y alcanzar su máximo, 52 mil 200 con Andrés Manuel López Obrador, el 48 por ciento del total de todos los secuestrados y no localizados, 115 mil desde que se lleva esa contabilidad.
Lo único que hizo éste, a su estilo, fue desestimar el modo de contarlos y ordenó otro esquema que no bajó en nada los inaceptables niveles en su sexenio donde, además, descalificó a las madres buscadoras a las que tachó de politiqueras, grillas y nunca quiso recibir.
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