Mensaje de activista o de presidenta
Opinión de
En las tempranas horas de este día de su primer Informe de Gobierno, la presidenta Sheinbaum tiene aún la oportunidad de asegurarse que su mensaje político no parezca una arenga de activista sino de lo que es: la jefa del Estado mexicano.
Como andará muy atareada, bien puede pedirle a quien más confianza le tenga una última revisión al texto, por si se le colaron expresiones partidistas o descalificaciones a sus críticos y adversarios, honrando su palabra del 22 de septiembre del año pasado, cuando resaltó la importancia de que se mantenga la unidad en el (que no diga “de nuestro”) movimiento de transformación y anunció que guardaría una loable distancia de su agrupación política:
“Me corresponde pedir licencia como militante de Morena, seré presidenta constitucional y debo gobernar para todas y todos los mexicanos”, declaró.
El recordatorio viene a colación porque durante su primer año le ha sido imposible contener sus fobias, por más que en aquella ocasión haya dejado claro: “No voy a abandonar nuestros principios ni la forma de gobierno”.
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