O se disciplina, o Gerardo Fernández Noroña sentirá muy pronto -y pronto son semanas o meses- el peso inconmensurable del poder presidencial.
Él hace campaña abierta por la candidatura hacia la Primera Magistratura para el 2030 y viaja sin descanso aquí y fuera, pero exacerba a migrantes.
Y él gusta de la mejor vida.
Ni Elon Musk, Donald Trump u otros magnates del mundo tienen tanta libertad económica para ir de aquí a allá y acullá con devaluados pesos y gastar en encarecidos dólares.
Y él viaja, viajó y seguramente viajará pese a la advertencia de Claudia Sheinbaum de vivir en la justa medianía republicana, como la llamó el verdadero héroe nacional de la honestidad, Benito Juárez.
Pero Gerardo Fernández Noroña viaja y viaja y así sea en Nueva York, San Francisco, Atlanta o Nueva Orleans -su excusa es haber estado lejos del atentado-, es un hombre sin la justa medianía republicana.
EL ABUSO DEL SENADO
La información completa, aquí: