Al ministro Alberto Pérez Dayán le llueven descalificaciones por haber votado contra la procedencia de que la Suprema Corte se ocupara de la acción de inconstitucionalidad contra la Reforma al Poder Judicial.
Su actitud ha sido equiparada inclusive con la ruin traición del “panista” Miguel Ángel Yunes Márquez para darle al oficialismo en el Senado el voto decisivo para que la iniciativa de López Obrador fuese aprobada.
A su favor sin embargo está su pública y añeja convicción de que una reforma solo es atacable por vicios en el procedimiento legislativo pero no por su contenido.
De una propuesta en 2022 del ministro Luis María Aguilar contra la constitucionalidad del arraigo y la prisión preventiva oficiosa, Pérez Dayán razonó:
“No me corresponde asumir una tarea que no se me asignó, no soy quién para desprender hojas de la Constitución…”.
Este martes, en la sesión para resolver sobre el proyecto del ministro Juan Luis Alcántara Carrancá de conceder solo validez parcial a la reforma con la idea política de propiciar un acuerdo con los poderes Ejecutivo y Legislativo, argumentó:
“Resolver en el sentido que se propone sería responder a una insensatez llevada irresponsablemente al texto supremo con otra insensatez equivalente, al forzar el ejercicio de una facultad que no me fue conferida en el conocimiento de una acción de inconstitucionalidad”.
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