El Congreso mexicano se encuentra en la revisión y discusión del denominado paquete económico, que se encuentra integrado, este año, por los Criterios Generales de Política Económica; la Ley de Ingresos de la Federación; la Ley Federal de Derechos; y el Presupuesto de Egresos de la Federación. Es uno de los momentos más importantes para la economía mexicana, ya que se determina de dónde y cuánto se recaudará, así como en qué se gastará el dinero de la nación.
Sin duda, hay muchos temas que preocupan sobre el presupuesto del próximo año: el endeudamiento, la disminución a sectores prioritarios, la reiterativa asignación a obras obsoletas, y las cifras fantasiosas sobre crecimiento económico y tipo de cambio.
Según lo establecido, tanto en la propuesta de Ley de Ingresos como en el Presupuesto de Egresos, el gobierno gastará 9.3 billones de pesos, de los cuales, sólo recaudará 8.05 billones mediante cobro de impuestos, de derechos y aportaciones, sin embargo, 1.2 billones de pesos provendrán del endeudamiento público. Lamentablemente, eso no es todo, el sexenio anterior aumentó la deuda con 5.5 billones de pesos, con lo que actualmente, se deben más de 17 billones de pesos.
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