Dinero tirado a la basura
Opinión de Martín Ruiz
En un estado con tantas necesidades y problemas, resulta ofensivo saber la cantidad de dinero público que se tirará para organizar unas elecciones extraordinarias para elegir magistrados y jueces en Tlaxcala.
Resulta que el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones destinará 40 millones de pesos para imprimir más de 7 millones de boletas que serán utilizadas el próximo 1 de junio para los mencionados comicios.
Lo anterior resulta absurdo y ofensivo, porque de acuerdo con estimaciones y proyecciones que han realizado empresas especializadas en pronosticar la participación ciudadana en las próximas elecciones, se calcula que de más de un millón de personas que están en posibilidades de sufragar, sólo acudirán a las mesas receptoras de votos 200 mil o máximo 250 mil electores.
El desperdicio será monumental y el despilfarro de dinero público también, porque si los tlaxcaltecas no han mostrado el mínimo interés por la elección de jueces y magistrados para la entidad, menos le interesa el proceso federal que también se organiza para que sean votados los aspirantes a ministros, magistrados y jueces federales.
La elección extraordinaria es un fracaso y un ejercicio que está lejos de ser un ejemplo democrático.
Las quejas sobre el desarrollo del proceso a nivel federal son la constante y en Tlaxcala ya se empezó a evidenciar la inconformidad de ciertos aspirantes, como la jueza Claudia Pérez Rodríguez, quien había sido suspendida, pero que logró a través un amparo que obtuvo, la suspensión provisional de ese acto.
Sin embargo, el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Tlaxcala envió al Congreso local la suspensión, lo que Claudia Pérez aprovechó para denunciar violencia política en su contra y una clara violación a la ley.
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