Por Martín Ruiz
Más allá de las controversias y acusaciones sobre aumentos falsos en impuestos y en el costo de algunos servicios que según no existen porque son producto de una mala interpretación de la ley, la realidad es que el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros se alista para manejar en el siguiente año una bolsa superior a los 28 mil millones de pesos, cifra que es histórica para Tlaxcala.
No estoy diciendo que habrá una abundancia de recursos públicos y que la entidad vivirá una bonanza financiera, sin embargo es evidente que las autoridades tendrán fondos para atender problemas como el de la inseguridad, el de la salud y otros que aquejan a los ciudadanos y a las ciudadanas.
En cuatro años el presupuesto de egresos de Tlaxcala ha logrado un aumento significativo, pues mientras en el 2021 el gasto autorizado fue de más de 20 mil 667 millones de pesos, para el ejercicio fiscal del 2025 el gobierno lorenista dispondrá de 28 mil 129 millones de pesos.
Seguramente en el tercer informe de gobierno que rendirá el próximo 6 de diciembre la mandataria Lorena Cuéllar, anunciará nuevas acciones y obras, como también dará a conocer las cifras que confirmarán que la inversión pública en los últimos 40 meses ha sido importante y que su administración ha dispersado los fondos estatales para beneficiar a los tlaxcaltecas que menos tiene.
El ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz fue el propulsor de gestionar más recursos para la entidad ante la federación. El asumió el cargo en enero del 2005 con una bolsa que apenas si supera los 6 mil millones de pesos y para el último año de su periodo dejó un presupuesto superior a los 15 mil millones de pesos.
En el 2010 Tlaxcala contaba con casi un millón de habitantes. En la actualidad, el estado cuenta con una población estimada en un millón 400 mil habitantes, pero con la diferencia que las autoridades estatales casi duplican el presupuesto de egresos que se manejaba en el 2010 en comparación con el que se dispondrá en el 2025.
El gobierno lorenista enfrenta un gran reto y éste tiene que ver con la necesidad de resolver diversos problemas, como el de la inseguridad que si bien en un fenómeno nacional, lo cierto es que los tlaxcaltecas no sólo quieren ver a los delincuentes en la cárcel, sino recobrar la paz y la tranquilidad que se ha perdido y que en algunos municipios como Apizaco, conocido como la capital del crimen se ha agravado ante la incapacidad del alcalde abarrotero Javier Rivera Bonilla.
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Dinero habrá y los resultados son obligados – Señorio Tlaxcalteca