Por Martín Ruiz
La violencia y la inseguridad siguen siendo una constante en la entidad tlaxcalteca.
Los números e indicadores quizá sostienen que los delitos van a la baja, pero la realidad es cruel y despiadada.
No es normal, al menos no en Tlaxcala, que en un lapso de seis días ejecuten a dos empresarios, uno la madrugada del pasado viernes en Chiautempan y ayer otro en una gasolinera ubicada en San Pablo Apetatitlán.
Del primero no se sabe nada, sólo que al parecer los sicarios que llevaron a cabo el cobarde asesinato son de Veracruz, lugar al que supuestamente se regresaron luego de tirar el cuerpo de Roberto N. en el municipio poblano de San Miguel Xoxtla.
Por lo que respecta al segundo, tampoco hay información sobre el móvil y el paradero de los criminales que llegaron en una motocicleta al lugar para ejecutar al empresario Ángel N.
Los asesinos lograron escapar tras abandonar la motocicleta en un terreno, evidenciando que la policía es incapaz de perseguir una unidad con bajo cilindrada.
Ambos asesinatos han generado temor y preocupación entre los tlaxcaltecas, quienes ya comprobaron que en Tlaxcala lo mismo te puede asesinar un comando armado en la madrugada o un par de sicarios te puede disparar durante la mañana y escapar impunemente.
Y si a lo anterior le agregamos el asalto que un cuentahabiente sufrió al interior de una sucursal bancaria de Apizaco, llegaríamos a la conclusión que es urgente revisar la estrategia de seguridad porque obviamente algo está fallando, ya que ningún operativo puesto en marcha para detener y dar con los responsables de esos crímenes ha dado resultados.
La columna completa, aquí:
Urgente replantear la estrategia de seguridad – Señorio Tlaxcalteca (e-consulta.com)