Por el bien de todos, primero los hombres
Uriel Carmona, convenientemente puesto de patitas en la calle a las pocas horas de haber hecho esa petición. Así y todo, uno se la imagina en Palacio Nacional, luego de una jornada intensa de chamba, con Trump, y Pemex en quiebra, y asesinatos hasta en la cocina, y de pronto la noticia que cae, primero, como una broma tonta, de tan inverosímil, y, enseguida, ya que te confirman que no es ni una broma, ni un meme, ni una fake new, como una ducha de hueva reconcentrada: “Presidenta, el diputado Cuauhtémoc acaba de anunciar que va a lanzar una ley para defender a los hombres acusados de agresión sexual”. Y piensas en servirte un whisky, acompañarlo de Rivotril y dormir sin pensar en nada, pero tienes que agarrar el teléfono.
En efecto: a no muchos días de que, además de este escandalito, la gobernadora de Morelos anunciara que había investigaciones en curso contra su antecesor en el cargo, o sea el diputado de “por el bien de todos, primero los hombres”, para citar a mi amigo Juan Ignacio Zavala, el Cuau decidió ponerse histriónico, lo que, en realidad, no hace sino meterlo en sintonía con el ambiente que predomina hoy entre diputados y senadores.
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